Lebrón y augsburger vuelven a estrellarse contra el techo de cristal en miami
El sueño de Juan Lebrón y Leo Augsburger se quedó otra vez a medio camino. Tras arrasar en cuartos contra Sancti y Coki, la dupla ibero-argentina se topó con la misma pared que en Cancún: Coello y Tapia no perdonan cuando huele a final.
El 7-5, 6-3 y 6-2 del P1 de Miami sabe a golpe bajo. El primer set fue un intercambio de derechazos que se decidió en un punto de oro. A partir de ahí, la máquina de los números uno engranó y la resistencia de Lebrón se fue desgastando como un neumático en la recta de Indianápolis.

El 'clásico' se mantiene intacto
Mientras tanto, Chingotto y Galán volvieron a demostrar por qué son la pareja más regular del planeta. El doble 6-2 a Stupa y Yanguas fue un masterclass de tempo y precisión: Galán martillando la bola plana y Chingotto tejiendo globos que caen como dardos en el cuello del rival.
La final del domingo vuelve a ser el duelo que el circuito lleva meses promocionando. Coello y Tapia, dueños del ranking; Chingotto y Galán, dueños del juego. Dos estilos, dos generaciones, un mismo objetivo: el trofeo de Miami que ya conquistaron el año pasado.
Para Lebrón y Augsburger, la sensación es la de quien toca la campana y no suena. Llevan semanas rozando la perfección, pero la élite no admite segundas oportunidades. La próxima vez que se crucen con los de arriba, necesitarán algo más que confianza: necesitarán un milagro que por ahora se niega a aparecer.
