Italia aplastada: 1-4 en penales y tercer mundial consecutivo fuera

El Zenica se convirtió en el cementerio de los sueños italianos. A los 120 minutos el marcador reflejaba 1-1, pero los penales dibujaron una cruda verdad: 4-1 para Bosnia y Herzegovina, 0-2 para la Squadra Azzurra. Con Esposito y Cristante errando desde los once metros, Italia consuma su tercera ausencia seguida en una Copa del Mundo. El grito de Dzeko —esa voz de Schalke que sigue siendo el terror de las defensas— devolvió a su país a la cita de 2014, mientras la Scuola de campeones del planeta se queda en casa.

La noche que bastoni abandonó el barco

Alessandro Bastoni recibió roja directa al 41' por derribar a Memic cuando era el último hombre. El Inter dejó de respirar en el Bilino Polje y su selección perdió la brújula. Con diez, el equipo de Gattuso se metió atrás y solo Kean, en un contraataque al 60', recordó que Italia también sabe correr. Pero el empate llegó: Tabakovic, el ariete de Gladbach, clavó el 1-1 al 79' y abrió la puerta a la tanda que condenó a los transalpinos.

La estadística es brutal: desde Brasil 2014, Italia suma dos Mundial fuera por culpa de la repesca (2018 ante Suecia, 2022 ante Macedonia) y ahora una tercera por la repesca de la repesca. El título de la Euro 2021 brilla como un destello aislado en medio del vacío.

Bosnia escribe su propia historia

Bosnia escribe su propia historia

Mientras los azzurri lloran, los dragones celebran su segunda participación mundialista. En 2014, en Brasil, cayeron en octavos contra Argentina; ahora les esperan Canadá, Suiza y Catar en el grupo B. Dzeko, 40 primaveras en agosto, sigue siendo el faro: su sola presencia desacomoda a cualquier zaga. Nikola Katic y Ermedin Demirovic tuvieron opciones para sentenciar antes de los penales; el partido fue suyo en la prórroga.

El Zenica rugió. Las gradas vitorearon a Barbarez, el seleccionador que ha convertido la obstinación balcánica en billete dorado. Italia, por contra, inicia otra cuenta atrás: la Euro 2028 empieza a gestarse hoy, pero la herida del Mundial sigue sangrando.

El fútbol, a veces, castiga a quien más lo ha besado. Italia lo sabe: cuatro estrellas en el escudo, cero en el calendario de 2026.