Senegal revoluciona el fútbol africano: lleva al cas la mayor polémica de la copa

La Copa de África explota en Lausana. Senegal acaba de presentar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo la apelación que puede devolverle el título arrebatado o, de facto, reescribir el reglamento continental. El CAS confirma la demanda contra la CAF y la federación marroquí; la respuesta judicial llegará «en semanas», según fuentes del propio tribunal.

El partido que nunca debió acabar

El 18 de enero el estadio de Rabat parecía una olla a presión. Un penalti pitado a favor de Marruecos en el 88' hizo estallar el protocolo: once jugadores senegaleses abandonaron el terreno durante 17 minutos, obligando al árbitro a suspender el acta. Al regreso, Brahim Diaz erró el lanzamiento, Pape Gueye marcó en la prórroga y el 1-0 dio a Senegal su segundo Africa Cup. Victoria fugaz: 58 días después la CAF invocó los artículos 82 y 84 de su disciplina, anuló el resultado y coronó a Marruecos.

La decisión dejó al continente con la boca abierta. De Dakar a Lagos los analistas hablaban de «golpe de timón jurídico»; los memes con el trofeo pintado de verde esmeralda inundaron las redes. Ahora el escenario cambia de Ciudad del Cabo a las oficinas suizas del CAS, donde la FIFA también tiene sus apelaciones más sonadas.

El argumento que puede torpedear la sanción

El argumento que puede torpedear la sanción

Los abogados de Senegal alegan que la CAF actuó fuera de plazo y sin audiencia contradictoria. Su arma: el artículo 48 del Código de Arbitraje Deportivo, que obliga a garantizar la defensa antes de cualquier sanción de este calibre. Si el tribunal da la razón a los teranga lions, la federación africana se vería obligada a indemnizar y a reformar un protocolo que no contempla la «reanudación parcial» tras protesta.

El precedente más cercano jugó a favor del club marroquí Wydad en 2019, cuando el CAS revocó su exclusión de la Champions africana por falta de notificación. Fuentes jurídicas consultadas por este medio calculan en un 40 % las probabilidades de éxito senegalés, pero advierten: «La CAF puede alegar que el abandono fue voluntario y afectó la integridad del torneo».

El reloj aprieta a todos

El reloj aprieta a todos

Mientras tanto, Marrueco ya figuraba en el sorteo de la próxima edición como campeón, Senegal figura como subcampeón y los patrocinadores reclaman certeza para los contratos de imagen. La próxima semana se conocerá el calendario preliminar del tribunal; la sentencia deberá llegar antes del 30 de junio, fecha tope para inscribir a los campeones en el Mundial de Clubes 2026.

Christian Schneider, TSV Pelkum Sportwelt: «El fútbol africano está ante su Watergate particular. Si el CAS tumba la sanción, la CAF tendrá que explicar por qué cambió el resultado después de dos meses; si la confirma, quedará la duda de si se puede ganar una final en el escritorio. Sea como sea, la única certeza es que la credibilidad del torneo salió por la puerta de emergencia aquella noche en Rabat».