De la fuente pulveriza a serbia y ya piensa en el mundial: la roja desata la locura
Un 3-0 que sabe a sentencia. España salió a escena en Las Palmas, apretó el acelerador y no soltó el pie hasta dejar a Serbia humillada y sin respiración. El equipo de Luis de la Fuente no entiende de trámites: suma, convence y, sobre todo, genera una fe que huele a título.
La palabra ‘killer’ sobra cuando juegas así
Mikel Oyarzabal no quiso sutilezas. “Cuando se dice que falta un killer… somos unos afortunados, y no solo conmigo”. La frase suena a grito de guerra. Lo suyo fue un hat-trick de autor, pero también un alegato contra la narrativa que sigue buscando culpables en la zona de finalización. El guipuzcoano lleva 11 goles en 21 partidos con la selección y cada vez que toca el césped parece traer un DVD de recuerdos: “Le conozco desde 2015, cuando jugaba de mediapunta. Es que lo hace todo bien. Puede ser un gran entrenador, por cómo entiende el fútbol”. La frase, dirigida a De la Fuente, suena a abrazo entre ex compañeros de inferiores que ahora codiranan el futuro de la Roja.
Pero el partido fue más que Oyarzabal. Físico, presión alta, recuperaciones en campo rival y un fútbol que ya no entiende de posesión estéril. España corría hacia la portería de Rajkovic con la rabia de quien quiere cerrar bocas. El 1-0 llegó en el 30’, el 2-0 en el 35’ y el 3-0 en el 66’. Entre medias, Serbia apenas tuvo un disparo entre los tres palos. La estadística habla por sí sola: 17 remates locales, 2 visitantes.

El vestuario pide que no toquen a luis
Víctor Ruiz, central que volvió a la convocatoria tras dos años de ostracismo, resume el ambiente: “Tiene mucha humildad. Uno más que se suma a la causa. Sólo le pido que siga así, que es la mejor manera de crecer”. La frase es un aviso para los agoreros que todavía cuestionan el perfico bajo del seleccionador. La plantilla ha construido un muro invisible alrededor del técnico riojano.
Y es que De la Fuente ha conseguido lo que parecía imposible: que la portería deje de ser un reality. “Yo no tengo duda alguna, porque sé que los cuatro son una garantía”, confesó el propio entrenador. David Raya, Unai Simón, Alex Remiro y Robert Sánchez se reparten minutos sin grietas. Se apoyan entre todos. Es una pena tener que dejar a uno sin vestir. Disfrutemos de este nivel de porteros”. Rotación sin drama. Novedad en el país de los porteros titulares indiscutibles.

Llorente, el ‘todocampista’ que enamora
La otra gran historia fue Marcos Llorente. Entró por la banda derecha, acabó de interior y terminó cerrando atrás. “Es muy completo. Interpreta y desarrolla el fútbol muy bien, y en varias posiciones. Nos da profundidad, seguridad, estabilidad defensiva… Suma mucho en el campo y fuera”. El mensaje es claro: el futbolista moderno ya no vale con saber una función; debe ser un cajón de sastre táctico.
Con este ritmo, el calendario se vuelve seductor: la Roja ya mira de reojo el Mundial de 2026. De la Fuente ha ganado 16 de sus 19 partidos al frente del equipo y solo ha perdido uno. La última derrota, en octavos del Mundial de Catar, ya huele a historia antigua. El seleccionador avisó en sala de prensa: “Queremos que este año sea el de la consolidación”. Traducción: vamos a por todo.
España ya no pide que la lleven a soñar. Soñar es su nuevo estado natural. Y si alguien duda, que revise el luminoso del estadio de Gran Canaria: 3-0 y un país que vuelve a creer que el fútbol puede ser tan sencillo como correr, presionar y celebrar. El Mundial está a 18 meses. La Roja ya salió del túnel.
