Luis de la fuente pone el turbo: rotaciones, portería secreta y 22 fijos para el mundial
Luis de la Fuente salió al pasillo del RCDE Stadium con el paso de quien ya no esconde las cartas: quiere el número uno del ranking y la lista de 26 la tiene en la cabeza, aunque solo revele 22 nombres. «Rotaciones sí, pero para seguir ganando», sentenció antes del último test contra Egipto.
La portería, único misterio que no desvela
«La decisión está tomada, pero no la voy a soltar aquí», espetó cuando le apretaron sobre Simón, Raya y Remiro. El juego de miradas entre periodistas y staff fue un tenis silencioso: nadie logró arrancarle el titular. Solo admitió que «quien empiece mañana lo sabrá mañana» y que, igual que en la Eurocopa, el partido puede escribir otro final de guion.
Ese secretismo contrasta con la tranquilidad que transmite sobre el resto del esqueleto. «Hay 20 o 22 que están grabados con fuego», soltó sin rubor. La frase suena a despedida anticipada para varios habituales de las ventanas previas, pero también a aviso: las lesiones mandan y la última semana de octubre puede fulminar planes.

Barcelona, otra vez en el centro del huracán
El ambiente azulgrana acecha. Joan García, portero del Espanyol y pupilo de la casa, podría estrenarse ante su afición. De la Fuente lo leyó en segundos: «Que dejen la tentación en sus casas». Traducción: si alguien pita, regala munición al rival. La selección, repitió, «es de todos los españoles» y el corazón del barcelonismo tendrá que convivir con siete futbolistas culés en la misma nave.
Elogios a raudales para Lamine Yamal, a quien ve «mejor que hace dos años pero lejos de su techo». La frase resume su filosofía: sed de presente, obsesión de futuro. «Atrae a rivales y compañeros, pero le queda recorrido», apostilló antes de dejar caer que la versión definitiva del extremo aún no ha nacido.

El mundial ya empezó en su mente
«Nuestro Mundial comenzó hoy», lanzó para cortar cualquier debate sobre clubes, calendarios o quejas de ligas domésticas. La frontera entre la ventana de octubre y la fase final es, para él, una línea difusa. Cada entrenamiento es un corte de manga a los pronósticos que sitúan a Francia por delante. «Para ganar necesitamos una actuación casi perfecta», avisó, y la palabra «casi» sonó a exigencia máxima.
Mikel Merino y Fabián Ruiz son la contrapartida dolorosa: uno se reincorporó con la rodilla todavía caliente, el otro sigue en el dique seco. «Está hecho de pasta diferente», dijo sobre el navarro. La confianza es total, pero el reloj corre contra él. La lista de 26 se entregará el 8 de noviembre; hasta entonces, cualquier percance puede abrir la puerta a los «descartados» que ahora mismo no lo saben.
De la Fuente se fue como llegó: sin concesiones, con la camiseta mojada de sudor invisible y el discurso bien engrasado. Queda un partido y 22 nombres cantados. El resto es tierra de nadie. Y en esa incertidumbre vive el drama, y el encanto, de una selección que quiere seguir siendo la mejor del planeta.
