Castellón se agarra al playoff con las uñas: 18 jornadas de récord y una sequía que no cede

El Castellón no gana desde el 15 de febrero, encadena seis partidos sin victoria y, sin embargo, sigue en zona de playoff. Eso no es un milagro; es una radiografía de la Liga Hypermotion: la máxima exigencia y la mínima diferencia.

El empate en albacate sabe a gloria y a espejismo

El 1-1 del Carlos Belmonte sabe a gloria porque frenó la caída libre. También sabe a espejismo: los de Pablo Hernández dominaron los primeros 25 minutos, se adelantaron con un gol de Adrián Lapeña y luego se parapetaron. El empate llegó tras un córner en el segundo tiempo que nadie despejó. Un punto que sabe a poco, pero que sirve.

La cifra habla por sí sola: 18 jornadas consecutivas entre los seis primeros. La racha empezó el 22 de noviembre con una victoria 1-3 en Andorra y no se ha roto ni con la sequía actual. El Castellón ha liderado la clasificación en la jornada 26, justo antes de entrar en el túnel.

Burgos y las palmas mueven el tablero, pero el orellut resiste

Burgos y las palmas mueven el tablero, pero el orellut resiste

Burgos superó al Castellón tras ganar en Valladolid, pero los amarillos recuperaron la plaza cuando Las Palmas pinchó en Iibar. El margen es tan escaso que un solo resultado mueve a cuatro equipos. El sexto puesto es hoy del Castellón con 54 puntos, dos más que los canarios y tres por detrás del Eibar, quinto.

El calendario ofrece un regalo y una trampa: Almería y Granada en casa. Dos rivales directos que también se juegan el playoff. Si el equipo no gana ahora, la trampa se cerrará en las últimas cuatro jornadas: Huesca fuera, Leganés en Castalia y un final en Elche. El tiempo apremia y la confianza, se diluye.

El vestuario se agarra a un dato: siete semanas seguidas en puestos de ascenso directo. Ese bagaje no se borra con tres empates y tres derrotas. La afición lo sabe y el Carlos Belmonte lo sintió: tras el pitido final, los 2.000 seguidores aplaudieron como si hubieran ganado. Porque, en realidad, seguir vivo ya es un triunfo en esta liga que castiga al más mínimo descuido.