Barça plantea 2027: remiro llegaría libre para formar con joan garcía el tándem que ya entrena luis de la fuente
El Barcelona no sueña con un golpe de efecto este verano; apunta a 2027 y pone nombre al guardameta que debe desatascar la portería culé cuando Ter Stegen ya no sea un lastre de 17 millones en la masa salarial: Álex Remiro. La idea es tan sencilla como ambiciosa: juntar en el mismo vestuario a los dos porteros que ahora comparten concentración con España y dejar que el tiempo —y el fair play— haga el resto.
Deco ya negoció con el de mutilva antes del salto de joan garcía
Lo que parece un plan nuevo lleva dos años cocinándose. Antes de que Joan García cruzara la cláusula de 5 millones que lo sacó de Cornellà, el director deportivo ya tantó la predisposición de Remiro. El Athletic se había quedado sin sitio para él, la Real Sociedad le abrió la puerta y el Barça, entonces sin margen, apenas pudo rozar la operación. Ahora la situación se ha invertido: el club azulgrana conserva la línea abierta y el portero, con contrato hasta junio de 2027, no ha renovado. El mensaje es claro: si no hay traspaso en 2026, llegará libre.
La hoja de ruta interior es tan rigurosa como una declaración de renta. El verano 2025 está vetado para porteros: el presupuesto prioriza un 9 puro —valuado en mínimo 40 millones—, un central de jerarquía y, si se desbloquean las cuentas, la cesión de Rashford. El fair play sigue sin conceder el 1:1 y cualquier desembolso por Remiro ahora mismo obligaría a vender antes del 30 de junio. Solución: esperar, seducir y cerrar la operación en la primera semana de julio de 2027, cuando la firma no costaría ni un euro de traspaso.

¿Y qué pasa con la pila de guantes que ya hay en can barça?
Mientras tanto, el despacho de Deco parece un tablero de ajedrez. Ter Stegen, con la ficha más alta de la plantilla, no entra en los planes de Flick y rechazó la huida al Girona en invierno porque ya no tiene un Mundial que lo empuje. Su salida es el nudo gordiano del verano 2025: el alemán sólo se mueve si el Barça le paga parte del sueldo o si un club asiático asume el golpe. Iñaki Peña, cedido en Elche, valorará ofertas tras un curso siendo titular en Primera; no aceptará ser tercero. Szczesny, por contra, termina contrato en 2026 y aceptaría prolongar un curso más como soporte de Joan García. En la parcela de la cantera, Kochen y Yaakobishvili aguardan: uno con la percha del filial, otro a la espera de una cesión que les de minutos de élite.
El guion tiene un epílogo cantado: si la tesorería respeta el calendario, el Camp Nou estrenará en 2027 una portería doble de altos vuelos. Joan García, ortodoxia catalana, y Remiro, físico vasco con juego de pies, formarán el dúo que ya ensaya Luis de la Fuente en la élite. El Barça se habrá deshecho de la ficha fantasma de Ter Stegen, habrá monetizado a Peña y habrá cumplido la promesa de Deco: competir por títulos sin hipotecar las cuentas. La letra pequeña del contrato aún está en blanco, pero la fecha y el nombre ya están escritos con rotulador rojo en la pizarra de la Ciutat Esportiva: 1-7-2027, Álex Remiro, libre, cero coste, meta cerrada.
