Alba enterra a rostock en 8 minutos de locura y se agarra al tren bayern

Del 21 abajo al +4 final. Ocho minutos bastaron a Alba para convertir un cementerio en fiesta en la Mercedes-Benz Arena y derrotar 89-85 a Rostock Seawolves. Malte Delow firmó 27 puntos, el propio público pidió perdón tras abuchear al descanso y el equipo de Pedro Calles se libra de la crisis que amenazaba con convertirse en hundimiento.

Una primera parte para borrar del disco duro

39-56 al descanso. Veintiún puntos de desventaja. El balón parecía un bloque de plomo en las manos de Lo, Sikma y Thiemann; los triples de Griesel y Baguette caían desde la luna y la defensa dejaba a Rostock lanzar con el reloj parado. El 68-99 del pasado sábado contra MBC se coló en las cabezas como pesadilla recurrente. El silbido de vestuarios fue un espejo: Alba tocaba fondo.

Lo que nadie cuenta es que Calles no gritó, ni rompió pizarra. Según el asistente Luka Sjekloca, el coach se limitó a escribir «8 minutos para creer» en la pizarra y señaló a Delow: «Tú conoces el aro, ponlo a prueba». El alero de 23 años, hasta entonces 2/7 en triples, salió a la segunda mitad con la mirada de quien juega la última moneda.

El 14-0 que encendó la mecha

El 14-0 que encendó la mecha

Delow anotó 13 de los primeros 14 puntos tras el pasillo. Robó, corrió, anotó desde 7,25 y se sacó de la manga un 2+1 que encendió a 9.317 espectadores. Rostock, que venía de batir a Bayern en casa, dejó de mover el balón: cinco pérdidas en cuatro minutos, 0/7 en triples y la ventaja evaporada. El 63-63 con 8:12 por jugarse fue el punto de quiebre.

Desde ahí, el partido se jugó al cuchillo. Tiemann se sacó un tapón sobre Madsen, Griesel erró dos libres y Luke Sikma anotó el triple del 82-78 a falta de 1:03. La grada cantó «Nie mehr Zweite Liga» y el electrónico marcó 89-85 cuando la sirena liberó a un Alba que volvió a respirar.

¿Qué significa esto en la tabla?

Alba se queda a dos victorias del Bayern (20-4) y presiona al líder antes del clásico del 2. abril. Rostock (14-10) sigue fuera de los puestos de playoffs y acumula dos derrotas seguidas tras su racha de cinco triunfos. La cifra habla por sí sola: los de Chris Fleming pierden 4,2 puntos de valoración por partido en los últimos cinco minutos de los últimos cuatro encuentros.

La agenda no da tregua: el jueves llega el Real Madrid a la Euroleague y el domingo el Hamburg Towers a la BBL. Calles, visiblemente aliviado, resumió la noche en una frase que sonará en el vestuario: «El balón no olvida quién se dejó la piel para recuperarlo». Tras la debacle de Weißenfels, su equipo acaba de ganarse otra vida.