Baskets bonn quiebran la racha negativa con un triunfo sin brillo ante el mbc

Las Telekom Baskets Bonn salieron del túnel con la camiseta mojada y los puños apretados. No era un día para lucirse, sino para sobrevivir. El 88-72 contra el Mitteldeutscher BC no llegó para enamorar, pero sí para respirar: tras la humillación del viernes en Oldenburg, el equipo de Marko Stankovic volvió a la senda del triunfo con la eficacia de un reloj despertador a las 6 a.m.: molesto, ruidoso, pero puntual.

El mvp invisible que nadie pidió

El factor clave no fue ni Jeff Garrett Jr. ni su letal primer cuarto, sino la línea de personal. Los bonenses pisaron 40 veces el stripe y anotaron 28 puntos desde allí; los de Weißenfels, 16. Fue un simulacro de baloncesto convertido en concurso de tiro libre. El MBC llegó a Bonn con 12 derrotas seguidas y se fue con la treceña colgada del cuello como una medalla de plomo. Spencer Reaves, su líder, firmó 21 tantos antes de ser fulminado por su cuarta falta cuando faltaban dos minutos para el tercer asalto. Sin él, el visitante se deshilachó: 5/21 en triples en el segundo tiempo, 0/7 en el último cuarto.

Alijah Comithier, flamante prórroga de contrato hasta 2028, se convirtió en el gran paraguas emocional de la grada. Su 16 puntos fueron el bálsamo que los aficionados reclamaban tras el varapalo del EWE Oldenburg. Pero la estadística que mejor resume la noche es otra: 40-25 en rebotes, con Joel Aminu limpiando el aire como un aspirador industrial. El MBC, por contra, acabó con cuatro jugadores a cuatro faltas y la sensación de que el descenso ya no es una amenaza: es un compañero de pupitre.

El calendario que acecha

El calendario que acecha

El sábado toca Würzburg, otro rival directo en la lucha por la zona media. Tras eso, el parón para recibir al ratiopharm Ulm el 23 de marzo. La pregunta ya no es si Bonn llegará a play-off, sino si encontrará antes un partido que le exija jugar al límite. Porque este domingo el MBC fue un sparring dispuesto a recibir golpes sin devolverlos. Y en la BBL, ganar sin sudar también cansa.