Barcelona planta cara al calendario: stage europeo y amistosos sin estrellas

El FC Barcelona cancela la gira comercial de verano. La razón es brutal: el Mundial aplaza a sus figuras y los promotores no pagarán por un equipo sin Mbappé, sin Haaland, sin Pedri. La secretaría técnica ya trabaja en un plan B que pasa por concentrarse en Europa y firmar dos o tres partidos de fogueo en tierra alemana, italiana, británica o austriaca.

Hansi flick toma el mando de la logística

Hansi flick toma el mando de la logística

El entrenador alemán revisa alojamientos, campos de entrenamiento y rutas de seguridad como si preparara un campamento militar. Su objetivo: que el grupo llegue al 1 de agosto con la pierna lista y la cabeza despejada. La decisión final sobre la sede del stage la tendrá él, no la junta directiva.

El club asume que los jugadores cuyas selecciones superen octavos regresarán a Cataluña el 29 de julio como tarde. Eso deja fuera a casi una plantilla completa de titulares. Los organizadores de giras asiáticas o estadounidenses exigen contratos blindados con nombres y apellidos; sin ellos, el cachet de ocho millones se evapora.

La opción germana lidera el ranking. Múnich, Dortmund y Leipzig ofrecen instalaciones de élite a menos de dos horas de vuelo. Además, el Barça mantiene acuerdos de patrocinio con marcas locales que asumen parte del coste. Italia seduce por el clima y la posibilidad de medirse a un Inter o un Milan en plena puesta a punto. Austria promete aislamiento y montaña; Inglaterra, rivales de Premier y contratos televisivos jugosos.

El calendario se aprieta: la Liga empieza el 17 de agosto y Flick quiere al menos diez días de trabajo con todo el plantel. La pretemporada exprés se convertirá en un laboratorio de química rápida. Quién asuma el mando en ausencia de los cracks definirá el orden jerárquico de la temporada.

El mensaje interno es claro: ni un minuto de descanso. El club correrá con los gastos del stage, pero exige rendimiento inmediato. En la oficina deportiva calculan que cada día de retraso cuesta cerca de 200 000 euros en primas de preparación no cumplidas. El reloj marca 90 días para que el Barcelona salte al césped sin sus estrellas. El negocio del espectáculo espera; el deporte, no perdona.