Tuchel explota: sin roja para araújo y penal a los 94′, el amistoso se le va de las manos
Thomas Tuchel no perdió la calma: estuvo a un milímetro de perderla. El técnico de Inglaterra vio cómo Sven Jablonski dejaba seguir el juego tras una entrada de Ronald Araújo que dejó a Phil Foden retorciéndose y acabó con camilla. Ni amarilla, ni revisión en el monitor. El VAR, ese ojo que tantas veces salva, decidió no mirar.
El 1-1 final fue un simple epígrafe. El verdadero drama estuvo en la banda, donde Tuchel gesticuló, gritó y al final se fue directo al vestuario con la misión de encontrar al árbitro alemán. No lo logró, pero sí dejó una frase que correrá como pólvora por los grupos de Whatsapp de los Three Lions: „Es un partido amistoso, ¿y vas a entrar así? ¿Qué pretendes demostrar?“
La jugada que encendió la mecha
Minuto 51. Araújo llega tarde, planta la planta por encima del tobillo izquierdo de Foden y el balón ya no importa. El uruguayo sigue de largo, el inglés se queda en césped y el estadio de Wembley entero suelta un ¡ooh! que huele a tarjeta roja. Jablonski, sin embargo, solo levanta la mano. Ni siquiera consulta el monitor. Tuchel salta, Jude Bellingham le sigue y el cuarto árbitro tiene que hacer de escudo humano.
Cinco minutos después Foden abandona el campo cojeando. Entra Cole Palmer y el técnico alemano sigue mascando improperios en su propio idioma. El mensaje es claro: si el VAR existe, ¿para qué sirve si no revisa esto?

El penal final que selló la bronca
El segundo capítulo del conflicto llegó en el minuto 94. Federico Valverde se va al suelo tras un forcejeo dentro del área y, esta vez sí, el VAR llama. Jablonski señala el punto fatídico. El madridista convierte y el 1-1 deja a Inglaterra con sabor a derrota. Tuchel, que había visto a Ben White adelantar a su equipo en el 82, explotó de nuevo. Esta vez no hubo línea que lo frenara: se plantó ante el árbitro, levantó el dedo índice y soltó la pulla definitiva: „¿Así que ahora sí revisas?“
La conferencia de prensa fue un monólogo de fuego. Acusó al colegiado de apagado, a Araújo de temerario y al sistema de inconsistente. Nadie le discutió la rabia; todos registraron el momento. En el vestuario, los jugadores admitieron lo mismo que murmura el aficionado medio: si eso no es roja, ¿qué queda para el próximo cruce de Champions?
El amistoso sirvió para debutar a James Garner y al guardameta James Trafford, pero el foco se lo llevó el VAR que no pitó y el VAR que sí pitó. Tuchel, exigente por naturaleza, se fue con la certeza de que el fútbol sigue siendo, también en 2026, un deporte donde la justicia depende del día que toque.
