Valverde pulveriza al city con un hat-trick que ya huele a semifinal
Santiago Bernabéu, 21:00 h. El balón aún no había enfriado y ya rodaban tres goles de Federico Valverde en la red de Gianluigi Donnarumma. El madridismo no pedía un milagro, solo un aviso. Se llevó una demostración de físico y temple que deja al Manchester City tocado de muerte antes del choque de vuelta.
El 3-0 que sabe a ko técnico
Veinte minutos. Eso tardó el uruguayo en firmar la primera obra de arte: disparo cruzado desde la frontal que besó el palo y se coló por la escuadra. Siete después, repitió desde el otro lado, esta vez con la zurda. El 2-0 obligó a Pep Guardiola a salir de su zona técnica con el gesto de quien huele el desastre antes que nadie. El tercero llegó en el 42', cuando Vinicius filtró un pase en profundidad y Valverde definió con la sangre fría de un nueve nato. Hat-trick sin concesiones.
El brasileño, por cierto, tuvo en sus pies el 4-0. Un penalti lanzado con demasiada lectura y Donnarumma, que había sido un espectador, se convirtió en el único freno a la debacle visitante. El balón se estrelló en el guante del italiano y el marcador no se movió, pero el daño ya era irreversible.

El city toca fondo sin haaland
Sin su artillería noruega, la máquina de Guardiola parece un Ferrari sin gasolina. Los 180 toques en campo rival del primer tiempo se tradujeron en cero remates entre los tres palos. Rodri perdió hasta cinco balones en zona de construcción, cifra que resume la noche: dominio estéril, precipitación y, sobre todo, miedo a la contra.
El Madrid, por contra, necesitó 38% de posesión para generar 1,9 goles de valor esperado. La eficacia es el nuevo lujo de Carlo Ancelotti, que colocó a Tchouaméni de central para liberar a Valverde en el carril derecho y que se llevó un abrazo de 90 minutos del Bernabéu. El técnico italiano no festejó el tercero: se giró, miró al cielo y dio un puñetazo al aire. Lo sabía. La eliminatoria no está sentenciada, pero el 3-0 huele a sentencia.
La vuelta en el Etihad se juega el 18 de marzo. El City necesita ganar por cuatro goles para remontar. El último equipo que logró tal hazaña en Champions fue el Barcelona en 2017. El Madrid, curiosamente, fue la víctima. La historia, esa entrenadora cruel, ya avisó: nunca hay que dar por muerto a un gigante, pero tampoco hay que despertar al que ya tiene la mano en el interruptor.
