Neuer entre los dioses: bayern tumba al madrid y deja al bernabéu en silencio

El Santiago Bernabéu calló. Lo hizo al 46’, cuando Harry Kane clavó el 0-2 con el primer disparo de la segunda parte, y también al 93’, cuando el árbitro dejó de salvar al Real Madrid de un ridículo histórico. El Bayern Múnich no solo ganó 2-1; arrancó la banda de “equipo grande” a los blancos y se llevó la eliminatoria por la puerta grande.

El partido fue una radiografía de dos eras. En la primera mitad, el Madrid de Mbappé yVinícius pareció un equipo de veteranos ante una orquesta alemana que tocó al ritmo de Luis Díaz y Jamal Musiala. El colombiano inauguró el marcador al 41’ tras una contra que dejó a Rüdiger mirando las luces del estadio. El público, molesto, pitó a su propio equipo por primera vez en años.

Neuer, el muro de 40 años que paró hasta el tiempo

Pero el verdadero héroe fue Manuel Neuer. El portero, que ya ha visto pasar tres generaciones de estrellas madridistas, sumó otra noche de esas que definen carreras. A los 26’ le tapó un mano a mano a Mbappé que ya cantaba gol. A los 33’ voló para sacar un remate de Valverde que se colaba por la escuadra. Y a los 78’, con el 1-2, evitó el empate a Rodrygo con una estirada que el Bernabéu aplaudió… entre dientes.

El único respiro local llegó al 74’, cuando Mbappé recortó distancias tras un error de Kim en el despeje. Fue el disparo de un equipo que ya no sabe remontar sin Benzema y que, por primera vez en una eliminatoria europea, se vio inferior en ímpetu y en juego.

La prensa alemana lo llamó “Neuer-Spektakel”. La española habló de “Glanzleistung” y de “Bayern en estado de gracia”. Pero lo que nadie escribió es que el Madrid sumó su primera derrota en casa en Champions desde 2022 y que el Bayern rompió una racha de 25 años sin ganar en el Bernabéu. El último triunfo germano en esta catedral fue en 2001 con Oliver Kahn bajo palos. Ahora el testigo lo sostiene Neuer, con la misma guanteleta y otra historia que contar.

Kane regresa y ya sueña con wembley

Kane regresa y ya sueña con wembley

Para Harry Kane, el gol fue vendetta. Regresó tras tres semanas de baja y regaló a los suyos un golpe de autoridad: control orientado, disparo cruzado y 0-2 que mató el partido. Fue su décimo gol en esta Champions y el quinto que le marca al Madrid en siete enfrentamientos. El delantero inglés, que nunca ha ganado un título mayor, huele la final en Wembley como nunca.

En el lado madridista, Ancelotti dio la culpa al “exceso de confianza” y prometido una rebelión en Múnich. Pero los números le juegan en contra: el Madrid solo ha remontado dos de sus últimas siete eliminatorias cuando perdió el ida fuera de casa. Y enfrente tendrá a un Bayern que, con Kompany, ha recuperado la vertical que pareció perdida y que, esta vez, no necesitó al Remontada-Madrid para sentirse vivo.

El 30 de abril, en el Allianz, el reloj no perdonará. El Madrid necesita un milagro. El Bayern, solo mantener la calma. Tras 25 años de sequía, Múnich ya sabe que el Bernabéu no es inexpugnable: solo necesitas un portero que parezca un griego y un delantero que no perdona.