Mumbru tiene un problema: la alemania que gana también expulsa a sus jugadores
Alemania venció a Croacia 91-89 en prórroga, selló el billete para la segunda fase de la clasificación al Mundial 2027 y, sin embargo, el vestuario olía a pólvora. Alex Mumbru acumula ya tres derrotas como seleccionador y ninguna duele tanto como la que no aparece en el marcador: su equipo gana, pero varios de sus hombres pierden la confianza del cuerpo técnico en tiempo récord.
El caso kratzer y la desaparición del pívot bávaro
Leon Kratzer salió contra Croacia, defendió a Brankovic y en doce minutos no anotó, no reboteó y sólo firmó un tapón. La segunda parte se lo vio en el banquillo con la toalla sobre los hombros; contra Bonn ni siquiera viajó. La dirección deportiva del DBB comunicó el corte «por motivos de carga», pero en la sala de prensa circulaba otra versión: el juego vertical que Mumbru exige al cinco choca con el perfil lento del ex de Bayreuth. A sus 29 años, Kratzer encarna la duda eterna de la selección: tamaño sin velocidad de giro. La decisión se tomó en 24 horas y no hay vuelta atrás.
El entrenador español prefiere a Norris Agbakoko, más ligero, aunque también le descartó después de Zagreb. El mensaje es claro: nadie tiene el puesto asegurado, ni siquiera los campeones de Europa.

Weidemann, el último en caer por la escopeta de las estadísticas
1/5 en tiros de campo, 4 pérdidas, 3 asistencias y 4 faltas personales en 14 minutos repartidos entre dos partidos. Nelson Weidemann llegó al microciclo como el sustituto natural de Dennis Schröder y Maodo Lo, pero su año en Ulm se resume en lesión y desconexión. Mumbru le dio la oportunidad; la presión croata se la arrebató. La selección necesita un base que ordene, no uno que busque su tiro después de dos dribles. Weidemann sigue en la lista, pero su crédito se agota cada vez que el balón se le queda atrás.
El DBB confía en Jack Kayil, 20 años, 25 minutos por encuentro, 10/26 en tiros. No es brillante, pero entiende el tempo. «Es mi hijo», dijo Mumbru en Magenta Sport. La frase suena a abrazo, también a sentencia: Kayil viaja a la Universidad de Wake Forest en verano y se perderá los próximos ventanas. La planificación queda en vilo.

Los que suben el precio del pasaporte alemán
Johannes Thiemann, 32 años, 101 partidos internacionales, 24 puntos y 12 rebotes contra Croacia en Bonn. El capitán de Alba juega en Japón, cruza 14 husos horarios y regala consistencia. Su valor sube cada vez que el DBB no puede pagar el traslado de los NBA. Louis Olinde, 27, cuatro triples decisivos y defensa sobre Hezonja, firma su carta de presentación para un Eurobasket que aún no ha disputado. La competencia en el ala es feroz: Wagner, Bonga, da Silva. Olinde, al menos, ya no es invisible.

Segunda ronda con memoria: todos los puntos cuentan
Alemania cierra la primera fase como segunda del Grupo E y arrastra los resultados a la siguiente fase contra Polonia, Letonia, Países Bajos y Austria. La ventaja: evitar a los cabezas de serie. El problema: Croacia también pasa con ella. El 93-88 de Zagreb puede ser la llave del cruce decisivo. Mumbru sabe que cada canasta de febrero 2027 pesará el doble.
El seleccionador habló de «aprender sin dramatismo». La realidad es más simple: su lista se estrecha, sus opciones también. Gana, pero despide. La línea entre progreso y purga es tan fina como el aro donde Thiemann clavó el mate decisivo.
