Messi jugará desde el arranque en el último fogueo argentino antes del mundial

El astro rosarino volverá a calzarse la cinta de capitán este martes en La Bombonera. Lionel Scaloni lo confirmó sin dudar: Messi será titular contra Zambia, la última prueba albiceleste en suelo propio antes de la caza del tricampeonato en Norteamérica.

La frase fue breve y terminante. «Va a jugar Leo de entrada», sentenció el entrenador en Ezeiza, mientras afuera los micros de TV repartían la primicia a los flashes. Detrás de la puerta, Julián Álvarez y Nico González —este último recién curado de una sobrecarga— ya sabían que sus nombres no estarían en el once. «Quiero preservarlos», justificó Scaloni sin entrar en melodrama.

El mensaje oculto detrás de la titularidad de messi

La decisión no es solo táctica. A 22 meses del estreno en Kansas, Argentina envía una señal al planeta fútbol: su emblema sigue siendo él. El entrenador lo dejó entrever: «Se ganó esta posibilidad y todo el mundo quiere verlo entrenar y jugar». Traducción: la gira de despedida ya empezó, pero sin el dramatismo de los adioses. Scaloni quiere que Messi roce el Mundial «sin la camiseta de favorito», como un jugador más que disfruta el momento, no como titán obligado a salvar la patria.

Contra Mauritania, el equipo sufrió más de la cuenta: 2-1 con remontada incluida y cara de pocos amigos en el túnel. Scaloni lo etiquetó como «accidente». «No podemos regalar esa versión el martes», advirtió. La exigencia interna es implacable: la Zambia de los chipopos veloces será un examen de carácter, no de resultado.

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A puerta cerrada, el cuerpo técnico ya tiene una lista «casi sellada». Scaloni no la desveló, pero dejó caer una fría advertencia: «Al que no vaya no le vamos a dar explicaciones; no las entendería». La frase suena a látigo para los que flotan en la burbuja de los convocados. Por ahora, el dibujo se sostiene con doble referencia: Lautaro Martínez y Paulo Dybala ganan enteros mientras Álvarez descansa.

El calendario se encoge. El 16 de junio, Argelia en Kansas; el 22, Austria en Dallas; el 27, Jordania otra vez en Dallas. Tres citas, nueve puntos, y la presión de un país que ya olfatea la histórea trilogía. Scaloni lo tiene claro: «Cuando toque competir contra rivales de primer nivel, este equipo estará». Hasta entonces, cada pase de Messi será un ensayo general de la despedida que nadie quiere nombrar.

La pelota rueda mañana a las 20.30 en La Bombonera. Entrada agotada, banderas nuevas y una generación que no quiere soltar el trofeo. Messi, una vez más, guiará la ópera. Si todo sale como el dibujo, será la última vez que lo veamos en Argentina antes del verano del 2026. La cuenta regresiva ya arrancó.