Martín-portugués brilló en vano: el sable femenino se queda a 7 golpes del podio europeo
Lucía Martín-Portugués acumuló 21 estocadas impecables, pero su espada no pudo perforar la muralla de las deportistas rusas sin bandera. El equipo femenino español de sable cayó 45-38 en cuartos de los Europeos de Antony y se despidió con la frente en alto y el alma encogida.
El momento en que se rompió la esperanza
Aleksandra Mikhailova desató el vendaval en el cuarto asalto. Araceli Navarro resistió dos segundos antes de caer 1-5. De repente, el marcador pasó de 13-15 a 13-20 y el aire se volvió irrespirable para las españolas.
Celia Pérez Cuenca sumó nueve tantos, Navarro ocho, pero ambas se ahogaron en la misma marea. Martín-Portugués, recién coronada campeona continental individual, cargó con la batuta y recortó hasta el 45-38 con un arreón final de 11-5 sobre Alina Mikhailova. Demasiado tarde.

Los chicos no llegaron a soñar
El equipo masculino de espada ni siquiera disfrutó de la ansiedad: Yulen Pereira, Manuel Bargués y Álvaro Fernández Calleja sucumbieron 23-35 ante Hungría en su debut. El marcador refleja una lucha desigual de principio a fin; los magiares salieron al primer florete y no soltaron el acelerador.
En el hall del pabellón, las espadas descansan sobre las taquillas como si aún latieran. Martín-Portugués se quita el casco y susurra: "Quedó todo en el pistón. No faltó garra, nos faltó tiempo." La espada sigue viva, pero hoy solo sirve para recordar que a veces la valentía no alcanza.
