Joan garcía y cata coll abren la fiesta: 2.100 niños y 29 países en la barça academy world cup

El Estadi Johan Cruyff va a ser un hervidero de acentos y botas. Este lunes, a las 11:00 en punto, Cata Coll, portera del Barça y de la selección española, levantará el telón de la 13ª edición de la Barça Academy World Cup. Su compañero Joan García, Meta-13 del Espanyol y recién llamado por Luis de la Fuente, estará ausente en la ceremonia —la ROJA le reclama—, pero su dorsal 13 viaja en cada camiseta de los 192 equipos que disputarán 690 partidos en cuatro días.

La cifra habla por sí sola: 29 países, siete categorías y un solo balón

La cifra habla por sí sola: 29 países, siete categorías y un solo balón

La organización ha tenido que desplegar tres sedes —Ciutat Esportiva Joan Gamper, Centro de Sant Joan Despí y el Colegio Sant Ignasi— para dar cabida a la avalancha de partidos. Desde la U8 hasta la U16, pasando por las categorías femeninas U12 y U14, los niños jugarán hasta el jueves por la tarde. El ganador no se llevará un trofeo cualquiera: cada capitán lucirá el 13 de García o Coll en la manga, una tradición que el Barça importa de sus equipos profesionales.

Rafa Yuste, presidente del club, presidirá el acto inaugural. La embajadora Cata Coll, portera que ya paró penales en la Supercopa, firmará autógrafos y lanzará el primer balón. La idea es clara: convertir a los porteros —esos que suelen quedarse atrás— en rostros de un torneo que aspira a ser la antesala de La Masia.

Lo que nadie cuenta es que detrás de cada convocatoria hay un detector de talento con tablet y cronómetro. Los scouts del Barça no vienen a ver goles; buscan la pausa, la orientación en el primer toque, la lectura del espacio. El torneo es una vitrina, pero también un examen silencioso.

El viernes, cuando se apaguen los focos, 2.100 niños habrán corrido 29 kilómetros cada uno —la distancia media que calculan los GPS—— y habrán dejado 1.400 botas rotas en la zona de recogida. Joan García, si la selección lo libera, podría llegar para la final. Cata Coll ya advirtió: "Si hay penaltis, me pongo yo". El 13, esta vez, no es número de mala suerte.