El viaje a brasil empieza en dresden: la única opción para wück es aplastar a eslovenia
Dresden huele a césped recién cortado y a revancha. A las 17.45 h el balón rueda en el Rudolf-Harbig-Stadion y el relof de la WM 2027 arranca para las de Christian Wück. No hay margen de error: ganar o empezar a rezar por el milagro de los play-offs.
La enfermería se come la lista
Klara Bühl se retiró ayer del entrenamiento con la mano en el muslo derecho, el gesto de quien ya conoce la mala noticia antes que el médico. Se une a la baja de Lena Oberdorf y a la de Alara Şehitler. La zaga suena a chicle masticado, pero Wück apura la chistera: ‟Tenemos a Carlotta Wamser y a Sjoeke Nüsken, chicas que pueden correr 90 minutos en hipódromo.”
La presión no es negociable. Tras el ridículo de la pasada WM 2023, la DFB-Elf necesita un exorcismo ante 30.000 espectadores y millones frente a la tele. ARD abre el prime time a las 17.15 h con Claus Lufen y la portera campeona de Europa Almuth Schult analizando cada balón. Quien no tenga tele, que refresque la app: la ARD-Mediathek regala el stream sin geobloqueo.

Noruega y austria acechan en la sombra
El grupo A4 es un corredor sin salida: solo el primer puesto besa el billete a Brasil; el resto se juega la vida en eliminatorias de infarto. Noruegen con Ada Hegerberg rondando la zona y Österreich con su bloque de Bundesliga esperan el primer resbalón germano. Wück lo tiene claro: ‟Si perdemos puntos contra Eslovenia, el calendario se convierte en un calvario de martes de infierno.”
Saša Kolman, seleccionador esloveno, ha pasado la semana en Marbella preparando un 4-2-3-1 de presión asfíxica. Su discurso suena a desafío adolescente: ‟No vamos a Dresden de turistas. Si Deutschland nos regala un metro, lo convertimos en gol.” Su estrella, la centrocampista del AC Milan Zara Kramžar, lidera la tabla de pases clave de la Nations League; dejarla sola es firmar la sentencia.

El once que wück filtró en la charla táctica
Merle Frohms bajo palos, Sara Doorsoun y Kathrin Hendrich como muro central, y la velocidad de Jule Brand y Svenja Huth en las bandas. La sorpresa se llama Viola Brandes, la chica de 19 años del Essen que puede debutar desde el arranque. Arriba, Lea Schüller necesita dos goles para igualar a Birgit Prinz en la clasificación histórica de goleo clasificatorios.
El partido también es un escaparate económico: cada victoria en la fase de grupos reporta 100.000 euros a la federación, dinero que el DFB destina a las categorías inferiores. El marcador importa, pero también la taquilla del fútbol femenino alemán que reclama su cuota de protagonismo tras años de micromecenazgo.
El balón se pone en marcha dentro de horas. El camino a Brasilien empieza con una exigencia brutal: golear, no sufrir, y demostrar que la debacle de Australia/New Zealand 2023 fue un accidente, no una condena. Dresden observa, el país juzga. Y Eslovenia, ese rival que nadie teme, acecha con ganas de convertirse en la pesadilla del verano.
