Ayuso se rompe y vingegaard se viste de amarillo en un suspiro
La rueda de la fortuna giró en 47 km de meta: Juan Ayuso besó el asfalto mojado de la Côte d’Uchon y, en el mismo tramo, Jonas Vingegaard recuperó el mando de la Paris-Nizza sin despeinarse. El español, flamante líder tras el crono por equipos, abandonó en camilla; el danés cruzó la meta de Bourges-Uchon con 41 segundos de renta sobre Daniel Martínez y el amarillo en la espalda.
El cruce donde se rompió una etapa y un sueño
El agua convertía la carretera en espejo. Ayuso frenó, la rueda trasera se fue y el cuerpo se dobló como un látigo. Intentó recomponerse, pero el dolor en la cadera lo dejó sentado en la cuneta. A su lado, Nils Politt se levantó tambaleante, se sacudió el barro y siguió; el alemán forma parte del mismo UAE que ahora pierde a su jefe de filas.
El accidente desató una cadena de caídas que obligó a la organización a neutralizar durante cinco minutos. Cuando el pelotón recuperó la velocidad, Vingegaard ya estaba en modo demoledor: atacó en el ascenso final, dejó a Martínez sin respuesta y firmó su primera victoria parcial desde el Tour de Francia 2025.

Clasificación que huele a tour
Con Ayuso fuera, el podio virtual se tiñe de escandinavia y alpina: Vingegaard manda con 52 segundos sobre Martínez; Georg Steinhauser, el joven austriaco de EF, salta al tercer puesto a 3:20. La montaña aún no ha hablado, pero el danés ya avisa que viene en forma de Grande Boucle.
La Paris-Nizza pierde su guion previsto y gana un suspense que huele a julio. El amarillo vuelve a pesar 58 kilos y a sonreír como quien nunca se fue.
