Alavés vuelve del abismo: 3-4 al celta con remontada épica en balaídos
El minuto 37 era una fotografía del infierno para el Alavés. 0-3 en el marcador, dos goles de Jutglá y uno de Hugo Álvrez habían convertido a Balaídos en el escenario de una ejecución. Quique Sánchez Flores, con la mirada perdida en la banda, parecía entrenar un cadáver. El equipo vasco sumaba cuatro puntos perdidos en descuento en sus dos anteriores salidas y el olor a descenso se colaba por las gradas viguesas.

El gol de toni martínez que evitó la sangría
Pero el fútbol tiene estos guiones imposibles. Toni Martínez recortó distancias justo antes del descanso y algo cambió en el vestuario de visitantes. Cuatro cambios simultáneos. No era una táctica, era una tabla de salvación. El Alavés salió a la segunda parte con la camiseta empapada en orgre y con la certeza de que ya no tenía nada que perder.
Lo que vino después roza lo milagroso. Toni Martínez marcó el 3-2, Ángel Pérez empató el tanto que nadie pidió y Abde Rebbach culminó la locura a 15 minutos del final. El 3-4 dejó al Celta en estado de shock y al Alavés con la certeza de que la permanencia ya no es un eslogan, sino una posibilidad tangible.
La cifra habla por sí sola: seis jornadas sin ganar y dos derrotas en el último suspiro habían colocado al conjunto babazorro al borde del abismo. Ahora, de la noche a la mañana, el vaso se mira medio lleno. Porque hay partidos que no valen solo tres puntos: este vale una temporada.
