Martínez pone a nagelsmann en el podio y llama a cr7 'tema de ascensor': la frase que revoluciona la previa
Roberto Martínez no se anda con rodeos. Sentado en la sala de prensa de la Ciudad del Fútbol de Lisboa, el seleccionador portugués disparó dos balones en menos de un minuto: uno rozó la línea de gol y otro se estrelló contra el cristal de la vanidad. El primero fue para Julian Nagelsmann, al que colocó en la élite antes de que Alemania dispute su primer amistoso de abril. El segundo, para Cristiano Ronaldo, a quien redujo a «tema de ascensor» sin que la pulsera de capitán le temblara.
La carta de nagelsmann que martínez guarda en la cartera
«Reconozco su equipo nada más verlo calentar», dijo el español a Süddeutsche Zeitung. «Once tipos pegados al área rival, laterales por dentro, extremos que no hacen la pausa de posesión, mediocentros que se lanzan al segundo palo. Eso es fútbol de vertigo, y eso me encanta». Las palabras suenan a declaración de amor, pero también a advertencia: el análisis de Martínez pasó por la grabación del 3-3 en Múnich y por la demencia de Leipzig cuando el alemán tenía 31 años y un GPS en la cabeza.
El técnico luso no regala elogios. Guardó silencio cuando le preguntaron por Luis Enrique y sorteó la trampa de comparar a Flick con su pasado en el Barça. Pero con Nagelsmann se desató: «Me gusta que su idea no se diluya cuando pierde el balón. Sigue buscando el pase filtrado aunque le roben en el primer toque. Eso es coherencia, no moda». La frase corre como pólvora en los despachos de la DFB, donde ya imaginan un duelo de semifinales entre ambos en el Euro 2028.

¿De ídolo a botón de conversación? el 'ascensor' de cr7
El momento álgido llegó cuando el periodista le espetó: «¿Y Ronaldo?». Martínez respiró, contó hasta tres y soltó: «Cristiano es un tema de ascensor». La metáfora cayó como un jarro de agua helada. «Te subes, pulsas planta cinco y alguien habla del tiempo o de CR7. No hay tercera opción». La frase puede sonar cruel, pero el español la remató con una reverencia: «Es que lleva más de veinte años en la selección. Su cabeza sigue siendo un motor de V12 a 41 años».
Elogio y cirugía en la misma cucharada. Martínez asegura que ha visto a Ronaldo ceder penaltis a Félix y a Leão cuando le faltaban dos goles para el 1.000 oficial. «Le importa más el 3-2 que el 3-0 con su firma. Eso no es ego, es hambre», dijo. Pero la etiqueta de «tema de ascensor» ya viaja por WhatsApp y por los corredores de las concentraciones alemana y francesa. En Madrid fruncen el ceño; en Turín se ríen porque ya lo vivieron.
Martínez no necesita crisis interna: Portugal lidera su grupo de clasificación con pleno de victorias y Ronaldo lleva siete tantos en cuatro partidos. Pero la pregunta flota: ¿cuánto dura el efecto CR7 cuando tu propio seleccionador te convierte en anécdota de viaje? La respuesta llegará en junio, cuando Portugal aterrice en Dortmund para medirse a la renovada Alemania de Nagelsmann. Entonces sabremos si el ascensor sube o si se queda atascado entre plantas.
