Las leonas arrasan a bélgica y avisan: el reinado no se negocia

39-0. El marcador no admite réplicas ni excusas. Las Leonas estrenaron la era Sonnes en Las Rozas con una manita que huele a noveno trofeo europeo consecutivo y deja a Bélgica, el recién ascendido, en pañales. Siete ensayos, bonus ofensivo y un segundo tiempo que sirvió más para que el viento que azotó el campo se llevara la pólvora que para que las 'Black Devils' inquietaran a la zaga española.

El primer cuarto de hora, un espejismo

Costó romper el cascarón. Tecla Masoko necesitó un vaivén de lado a lado para apuntarse el primero y desatascar la ansiedad. Después llegó la catarata: Amalia Argudo, de nuevo Masoko y Amaia Erbina hicieron 27-0 antes del descanso. Sólo Argudo transformó uno; el resto de patadas se las repartieron como quien reparte caramelos, porque el vendaval no perdonaba ni a las más diestras.

El segundo acto fue un guante de seda sobre hierro. Nuria Jou firmó el quinto ensaye tras un maul demoledor, pero España se acomodó en la pared belga. Pases sin terminar, intervalos que se cerraban y dos aproximaciones de las visitantes al 22 nacional que recordaron que el marcador no se ensancha solo. Hasta que Valentina Pérez, con la frescura de quien no ha conocido la derrota, clavó el séptimo. Argudo, esta vez sí, selló la conversación.

Portugal y países bajos acechan

Portugal y países bajos acechan

El calendario avanza rápido. El sábado, parada en Villajoyosa contra la Inglaterra sub-21, carnaza para afinar mordiente. El 11 de abril, Portugal; una semana después, Países Bajos. Dos finales antes de la final. Bélgica fue advertencia: el dominio absoluto no garantiza la exhibición perfecta. Con el viento en contra o a favor, Las Leonas persiguen su decimotercer Europeo y el mensaje es claro: el trono no se regala, se defiende con 39 puntos de diferencia y la ambición de quien aún no ha tocado techo.