Las chicas del levante y eibar se juegan la vida en ipurúa: 15 puntos y dos plazas al abismo
El balón empieza a oler a sudor y a pánico. Con 15 puntos en juego, cuatro equipos —Levante, Alhama, DUX Logroño y Eibar— se miran a los ojos y solo ven dos chaquetas salvavidas. El resto es agua fría de Segunda RFEF.
Una trampa con memoria: 27 puntos fue la cuerda en 2023, hoy 15 pueden bastar
Lo que nadie cuenta es que la salvación ya no tiene precio fijo. El curso pasado el Deportivo respiró con 27 tantos; hace dos, el Sporting se agarró con 18. La tabla es un espejo que se rompe cada mayo. Esta vez, con el Levante colista a 8 puntos, la cuenta se reduce a una suma de fe y desesperación.
La jornada del sábado es un puñetazo directo: Levante visita Ipurúa, el mismo estadio donde el Eibar no gana desde el 10 de enero. Andrea Tarazona, portera granota, lo resume en una frase que suena a orden: «Necesitamos los tres puntos sí o sí para seguir respirando». La entrenadora Randri García, del Alhama —17 derrotas seguidas—, prohibe calculadoras: «Cuando empiezas a hacer números, luego nunca salen».

Dux logroño, la cuerda floja que todos quieren cortar
El DUX Logroño es ahora el hombre del saco: 14 puntos y la mirada clavada en el césped de Valdebebas, donde este domingo se enfrenta al Real Madrid. En la primera vuelta ya empató 1-1; repetir la hazaña les dejaría con la garganta a flor de piel a sus perseguidoras. «Sumar estando abajo es muy complicado y cuando se consigue hay que estar contentas», avisa Daniel Montoya, su técnico.
El calendario es un guion de terror: Levante aún debe medirse a Barcelona y Badalona; Eibar recibirá al Atlético; Alhama cerrará contra el Athletic. Cada partido es una diana que puede convertirse en ataúd.

El adn eibarresa: intensidad o cementerio
En el vestuario armero, Carmen Álvarez aprieta los puños: «Nos quedan rivales de abajo, es ahora o nunca». El club que se enorgullece de su cantera y de su afición sabe que, si cae, el impacto económico puede doblar la tragedia. Hace una década, el Lagunak terminó con 4 puntos; hoy el Eibar, con 8, aún puede escapar. La diferencia no es solo numérica: es psicológica.
La Liga F se prepara para dos funerales y dos milagros. Las cámaras grabarán lágrimas, abrazos y quizá el gol que decida un destino. El balón seguirá rodando, pero el domingo por la noche habrá dos equipos marcados por el mismo número: 15 puntos que ya no existen.
