Kenia planta cara a alemania: mccarthy quiere arrebatar a linton maina para el áfrica cup
Benni McCarthy aterriza en Alemania con una misión: seducir a los hijos de la diáspora keniana y armar una selección que no vuelva a pasar vergüenza en casa. Su objetivo número uno es Linton Maina, el desborde de extremo izquierdo del 1. FC Köln que hasta ahora solo ha vestido la águila del DFB.
De colonia a nairobi: el viaje que maina aún no ha dicho que hará
El extremo, 26 años, nació en Hamburgo pero lleva el apellido de un padre nacido en Kiambu. Ese detalle, apenas una anotación en su pasaporte, es oro puro para Kenia, que en marzo de 2027 compartirá anfitrión del África Cup con Uganda y Tanzania. McCarthy no quiere líos de clasificación: quiere talento inmediato. Por eso prepara una gira relámpago por Frankfurt, Mainz y Colonia para cerrar los trámites antes de que la FIFA cierre el plazo de cambios de asociación.
En la lista negra del surafricano también figuran Sadiki Chemwor, delantero de 18 años que deja la cantera del Bayern en julio para firmar por Eintracht Frankfurt, y Andre Gitau, atacante de 19 años que firma goles con el Mainz 05 II y que, por si fuera poco, también puede jugar para EE UU. Tres fichas, tres países, un mismo objetivo: que Kenia deje de ser la gran decepción africana.

¿Por qué ahora? porque el reloj del áfrica cup ya marca 1.000 días
Kenia solo ha disputado una vez el torneo continental, en 2019, y ni siquiera ganó un partido. Desde entonces, seguir viendo el mundial por televisión duele. El plan de McCarthy es simple: si no puedes formarlos, impórtalos. Y lo hace con la autoridad de quien fue goleador de la Premier y de la liga portuguesa. «No voy a mendigar, pero sí a explicarles que pueden escribir historia», soltó el entrenador en una entrevista con radio SportMira de Nairobi.
La trampa legal está servida: Maina jugó todas sus categorías inferiores con Alemania, pero nunca debutó con la absoluta. Un trámite administrativo exprés puede cambiarle el escudo en el pecho. La decisión, admite su entorno, es futbolística y emocional: ¿brillar en un Europeo con la Mannschaft o ser titular en un África Cup que se juega a 200 km del pueblo de su padre?
Mientras tanto, en Colonia se frotan las manos: si Kenia llama, Maina regresa de la Copa sin carga de minutos y con más hambre todavía. El negocio es redondo para todos… salvo para el DFB, que podría perder a uno de los extremos más desequilibrantes de la Bundesliga. La próxima parada de McCarthy es la ciudad del Rin. Lleva en el bolsillo la camiseta keniana, un contrato pre-firmado y una promesa: «Si vienes, serás titular». La pelota, ahora, está en los pies de Maina.
