Jugadores jóvenes: expertos revelan estrategias clave para el bienestar mental
El estrés, la presión y las expectativas crecientes en el deporte juvenil pueden impactar profundamente la salud mental de los jóvenes atletas. Ahora, un vademecum del reconocido psicólogo social Prof. Aldo Grauso ofrece a los entrenadores herramientas prácticas para identificar y abordar estos desafíos. No se trata solo de entrenar habilidades físicas, sino de cultivar un entorno de apoyo que fomente el bienestar emocional.
El coach como primer respondedor psicológico
Grauso, figura destacada en psicología social y asesor de la LND – FIGC, subraya que el rol del entrenador moderno trasciende la mera instrucción técnica. “El entrenador debe ser capaz de detectar el malestar, no de curarlo”, precisa. Ante situaciones de autolesionismo, trastornos alimentarios o depresión, la derivación a profesionales de la salud mental es crucial. Sin embargo, el entrenador puede actuar como un “primer socorro psicológico”, un punto de contacto inicial para identificar señales de alerta.
Pero hay un detalle que a menudo se pasa por alto: leer entre líneas, observar lo que no se dice. No basta con analizar un esquema de juego; es necesario ser capaz de “leer lo invisible”, comunicar con empatía y crear un espacio seguro donde los jóvenes se sientan cómodos expresando sus emociones.

Cinco estrategias para fortalecer la resiliencia
El vademecum de Grauso presenta cinco estrategias concretas que los entrenadores pueden implementar en sus sesiones: Monitorizar la “batería social” de los jugadores. No todos los jóvenes tienen el mismo nivel de energía relacional. Forzar la interacción en grupo puede ser contraproducente; es mejor acercarse individualmente y respetar la necesidad de espacio personal. Una simple pregunta, como
