Cottbus desplomado: la alemannia le rompe la racha y le arrebata el liderato

El sueño del ascenso de Energie Cottbus chocó anoche contra la Tivoli-Anger. Once semanas de invencibilidad se hicieron trizas en Aachen con un 4-1 que olía a debacle y que deja al conjunto de Claus-Dieter Wollitz a merced del MSV Duisburg, dispuesto a arrebatarle el segundo puesto.

Un segundo tiempo enloquecido

El 0-0 del descanso engañaba. Alemannia salió con la guillillina afilada y Faton Ademi la hundió a los 54' con un disparo cruzado desde la frontal. Ocho minutos después, Mika Schroers cabeceó a placer un centro medido desde la derecha. El 2-0 despertó a Cottbus, pero la reacción llegó tarde: Merveille Biankadi recortó distancias a cuatro del final, pero Marius Wegmann sentenció con un testarazo en el segundo palo y Jonas Oehmichen cerró la cuenta en el 93' tras una contra letal.

La cifra habla por sí sola: once partidos sin perder y ahora dos goles encajados en los últimos diez minutos. La defensa que había sido el pilar de la remontada del club de la Lusatia se desmoronó cuando más se necesitaba solidez.

La tabla se aprieta

La tabla se aprieta

Con 53 puntos, Cottbus ya no depende de sí mismo. El VfL Osnabrück manda con 55 y el Duisburg acecha con 51. Un triunfo del MSV este sábado en Rostoke dejaría a los de Wollitz terceros a falta de siete jornadas. El calendario, además, se complica: en las próximas cuatro semanas visitan a Dresden y reciben a Münster, dos rivales directos.

En el vestuario aachenés reinaba el alivio. El equipo de Heiko Butscher llevaba tres derrotas seguidas y temía meterse en la zona de promoción de descenso. La goleada no solo da oxígeno, también ilusiona a una afición que volvió a llenar la vieja Tivoli. El contraste con la cara de los jugadores de Cottbus era brutal: cabeza baja, manos en la cintura y la certeza de que la fiesta del ascenso se ha convertido en una carrera de fondo sin red.