Audi q7 45 tdi: 1.000 km sin parar y 90.920 € para el suv que ya se despide

El Audi Q7 mide 5,07 m, pesa 2.055 kg y aún así rueda 1.000 km con un solo depósito. Diesel, etiqueta ECO y 231 CV. Su misión: tragarse autopistas sin que el conductor se mueva del asiento de cuero. Su fecha de caducidad: este mismo año, cuando llegue la tercera generación. Por eso esta última actualización sabe a despedida de un gigante que ya no necesita gritar.

El tamaño sí importa: 3 m de batalla y hasta 1.900 litros de maletero

Abrir una puerta del Q7 es como levantar la tapa de una caja fuerte: el sonido metálico anuncia que ahí dentro hay espacio de sobra. La segunda fila desliza, la tercera se abate con un botón y detrás cabe un armario. Con siete plazas subidas, quedan 295 litros; con cinco, 780; si lo tumbas todo, 1.905. Nadie habla de metros cúbicos en un SUV, pero aquí sobran.

El habitáculo huele a cuero nuevo y a autopista recién pagada. Inserciones de aluminio, asientos S line que abrazan sin apretar y una doble pantalla táctil que obliga a desviar la mirada, sí, pero que responde al primer golpe. Virtual Cockpit con mapa en 3D: el velocímetro se convierte en un radar aéreo de los carriles que se tragan.

V6 3.0 tdi: 500 nm a 1.500 rpm y 7,3 l reales a 120 km/h

V6 3.0 tdi: 500 nm a 1.500 rpm y 7,3 l reales a 120 km/h

El 45 TDI no es un motor, es un empujador de plazas. Arranca en silencio gracias al microhíbrido 48 V y en cuanto pisas, el par te empuja contra el respaldo sin que el cuentarrevoluciones pase de 2.000. 231 CV suenan modestos hasta que lees el par: 500 Nm. Eso traducido: remolca 3,5 t y aún así marca 7,5 l/100 km en viaje con aire acondicionado y abuela detrás.

La tiptronic de ocho marchas cambia de forma tan suave que parece que engrasa el asfalto. Las levas detrás del volante existen, pero usarlas en este coche es como correr en chanclas: se puede, pero no tiene gracia. El quattro reparte par 40/60 y si nieva, mejor ni te enteras.

Suspensión neumática y frenos que miden 400 mm: confort de crucero

Suspensión neumática y frenos que miden 400 mm: confort de crucero

El Q7 no absorbe baches, los negocia. El modo Comfort hace que los badenes parezcan botones y el Dynamic baja 30 mm la carrocería para que el viento no te lea la matrícula. Dirección de cremallera: precisa, pero sin cháchara. Frenos de 400 mm delante: tiran del 2 t sin drama, aunque el disco parezca un vinilo de 12 pulgadas.

Rueda con llantas de 20 pulgadas de serie, 22 opcionales. Elegir las grandes es firmeza gratis; quedarte con las 20 es felicidad de banda blanca. En ambos casos, la carrocería no se cimbra ni cuando el GPS anuncia curva y tú llevas 130 km/h.

Precio y adiós: 90.920 € por el último gran suv sin botón

Precio y adiós: 90.920 € por el último gran suv sin botón 'ev'

El Q7 45 TDI S line parte en 90.920 €. Incluye Matrix LED, climatizador de cuatro zonas, asientos deportivos, asistente de carril y un depósito de 85 litros que convierte la gasolinera en un recuerdo. Es caro, sí, pero también es el último mohicano: un SUV de siete plazas real, sin enchufe y sin complejos.

Cuando el reemplazo eléctrico aterrice, este Q7 olía a gasóleo y a cuero genuino. Los coleccionistas de espacio y autonomía ya miran de reojo los 1.000 km por tanque. El gigante alemán se despide sin lágrimas: ha ganado todas las autopistas que ha pisado.