Pogacar plantó cara: romandía, el próximo desafío del esloveno
Tadej Pogacar, el campeón esloveno, cambia de marcha y se lanza a la Tour de Romandía, una prueba que podría ser clave en su camino hacia la conquista de las Grandes Vueltas. Después de una Lieja-Bastoña-Liege impecable, el ciclista aterriza en Suiza con un objetivo claro: dominar un terreno que pondrá a prueba su resistencia y su estrategia.
Un recorrido implacable: 851 kilómetros y 14.266 metros de desnivel
La carrera, que se disputará entre el martes y el domingo, presenta un recorrido exigente y variado, con un prólogo explosivo en Villars-sur-Glâne que pondrá a prueba la potencia de los ciclistas. La primera etapa, con llegada en Martigny, ya anticipa la dureza de la prueba, con un perfil accidentado y un ascenso significativo a Ovronnaz. Las etapas intermedias, de Rue a Vucherens y de Orbe, mantendrán la tensión con terreno de media montaña y finales selectivos.
Pero el verdadero desafío llegará el sábado, con la etapa de Broc-Charmey, que mostrará la cara más salvaje de los Alpes suizos. El ascenso final a Le Sepey el domingo, con una pendiente del 5,9% sobre 14,3 kilómetros, decidirá el ganador de la general. La cifra habla por sí sola: Pogacar se enfrentará a una auténtica batalla de escaladores.

Romandía: un eslabón perdido en el puzzle de pogacar
La Tour de Romandía se presenta como una pieza clave en la ambiciosa estrategia de Pogacar para completar la colección de Grandes Vueltas de una semana. El esloveno ya ha conquistado el Tirreno-Adriático, París-Niza, la Volta a Catalunya y el Dauphiné. Le faltan Romandía, la Tour de Suiza e Itzulia para alcanzar el hito logrado por Eddy Merckx. La ausencia de Jonas Vingegaard, centrado en el Giro de Italia, abre una puerta a Pogacar para afianzar su liderazgo.
Primoz Roglic, siempre un rival a tener en cuenta, se perfila como el principal competidor del esloveno. Entre la pléyade de ciclistas que lucharán por el podio también se encuentran Florian Lipowitz, David Gaudu, Oscar Onley, Lenny Martinez, Antonio Tiberi, Lorenzo Fortunato, Luke Plapp, Pablo Castrillo y Jefferson Cepeda. Pero Pogacar no se anda con rodeos: “Tengo muchas ganas de participar en el Tour de Romandía. Es una carrera nueva para mí, un nuevo reto y eso me entusiasma. Además, será mi primera carrera por etapas del año, así que es una buena incorporación al calendario. He oído que es una región preciosa para montar en bici.”
La Romandía no es solo una carrera más; es una declaración de intenciones. Pogacar ha elegido Suiza como campo de batalla para demostrar su dominio y acercarse un paso más a la gloria. La ambición es palpable, el desafío es inmenso, y la expectación, máxima.
