Nagelsmann pesca en el pasado: neuer, 40, vuelve a ser el 1 para salvar a alemania
Julian Nagelsmann ha encendido la máquina del tiempo. El martes, en Herzogenaurach, la selección alemana empezará a preparar un Mundial con un guardameta de 40 años como titular indiscutible. Manuel Neuer, retirado desde la Eurocopa de 2024, regresa al cajón de arriba y deja a Oliver Baumann herido: el portero del Hoffenheim pasa de ser el 1 a la „Weltklasse-1b-Lösung“ en 48 horas.
El mensaje de nagelsmann: aura sí, edad no
„Jeder weiß, welche Aura Manu hat“, sentenció el seleccionador al presentar la lista de 26. Traducción: el vestuario necesita un referente que asuste al rival y calme a los suyos, aunque sus rodillas hayan pitado tres avisos de rotura muscular esta temporada. El entrenador no ha negociado; ha impuesto. Baumann, 35, se entera por la prensa. Ni siquiera una racha de nueve partidos sin encajar en la fase de clasificación le ha servido.
La decisión se fraguó hace diez días, cuando Neuer firmó la ampliación de contrato con el Bayern hasta 2027. Nagelsmann quería certezas: si el capitán seguía en activo, volvía. Así de simple. El técnico ha vendido la jugada como claridad mental para el grupo, pero dentro del staff hay quien recuerda que el último partido de Neuer con la Roja fue la derrota en cuartos ante España, hace 322 días. Desde entonces, solo ha disputado 29 de los 51 encuentros del club.

El récord que acecha y la sombra de la lesión
Si juega un solo minuto en Estados Unidos, Neuer igualará a Antonio Carbajal: cinco Mundiales bajo los guantes. Más que Matthäus, más que Klose. Pero hay un pero: la izquierda le duele otra vez. El club no confirma su presencia en la final de la Copa del sábado contra el Stuttgart y en la federación respiran con la boca pequeña. ¿Plan B? Alexander Nübel, que ha pasado la temporada mirando desde la grada del Stuttgart al campo que quiere conquistar.
El cuarto de los porteros, Jonas Urbig, 22 años, viaja como cuerpo de entrenamiento. Nagelsmann ya le ha dicho que su Mundial empieza en 2027, cuando Neuer cuelgue los guantes. Por ahora, toca aprender. Y aguantar los madrugones de un veterano que sigue levantándose a las 6:30 para estirar la cadena posterior.
La gran ironía: el día que se anuncia el regreso del mito, el Bayern prepara su relevo. Urbig entrenará con Neuer, Baumann y Nübel, pero no figurará en el acta oficial. Nadie quiere repetir el accidente de 2018, cuando un gemelo destrozado dejó a la selección sin su capitán en Rusia.
El mensaje es claro: Nagelsmann apuesta todo al fetiche de una generación. Si Neuer ataja como en su mejor día, Alemania tendrá un líder con 124 internacionalidades y el olor a gloria de Brasil 2014. Si falla, la crítica no perdonará: haber dejado fuera al portero que más partidos ha mantenido su portería imbatible en la era post-Löw. El entrenador lo sabe y, aun así, firma la orden. Porque en el fútbol, como en la vida, a veces se gana más con un mito que con una estadística.
