Leverkusen se desmorona: werder arruina el sueño de la champions

Las de negro se quedaron sin Champions y con el alma rota. Bayer Leverkusen necesitaba un milagro para robarle el tercer puesto a Eintracht Frankfurt, pero el domingo solo encontró madera, mala suerte y a una Werder Bremen que se fue de BayArena con el botín y la risa: 1-3.

El gol de mühlhaus que abrió la herida

A los cuatro minutos Estrella Merino derribó a Maja Sternad, Larissa Mühlhaus clavó el penalti y la esperanza empezó a sangrar. La artillera de la liga, 17 goles, firmó su caja fuerte particular. El tanto dolió más porque en ese mismo instante Frankfurt perdía 0-1 ante Union; la puerta europea se entreabrió, pero solo para volverse a cerrar de golpe.

Lo que siguió fue un monólogo de ataque local: Kristin Kögel cabeceó fuera, Carlotta Wamser topó con Vanessa Fischer y, ya en descuento, la portera tocó un balón al travesaño que Sofie Zdebel empujó… otra vez al larguero. Cuatro postes en 45 minutos; el fútbol avisó: no sería el día.

El gol en propia puerta que sentenció

El gol en propia puerta que sentenció

El segundo acto trajo más dominio, más disparos y más madera: Loreen Bender castigó el palo y Valentina Mädl, el otro. Entre medio, Selina Ostermeier prolongó un córner al fondo de su propia red: 0-2 y casi 3-000 aficionados callados. Frankfurt, mientras tanto, ya ganaba 4-2; la cuenta atrás era imposible.

Cornelia Kramer recortó distancias al 73, pero Lina Hausicke sentenció al 85. El 1-3 definitivo dejó a Leverkusen fuera de Europa y con la amarga sensación de haber merecido mucho más: 23 remates, 68 % de posesión y cuatro palos. Las cifras hablan, pero los puntos cuentan. Werder se lleva la gloria; Bayer, la lección.