Caciel castiga a la bsg con doblete, pero leipzig rescata un punto en erfurt tras 84 minutos en inferioridad

El sueño de la victoria fugó de los pies de Rot-Weiß Erfurt como el agua entre los dedos. Con la grada aún rugiendo el 2-1 de Benjika Caciel, Fynn Seidel clavó un libre indirecto que obligó a los suyos a compartir botín en la Blumenstadt. 2-2 final, justo castigo a una BSG Chemie Leipzig que dominó 84 minutos en superioridad numérica y sólo pudo festejar la igualada.

La roja que lo cambió todo

Laurenz Dehl saltó al césped con la intención de cortar un contraataque y se llevó la tarjeta color sangre a los seis minutos. El VAR no titubeó: entrada temeraria sobre Janik Mäder, tobillo elevado y contacto directo. Con el capitán en el túnel, la grada de Steigerwaldstadion tragó saliva: el calendario marca marzo y RWE ya suma cinco expulsiones en lo que va de año.

El guion se torció. Chemie se acomodó en campo rival, tocó y tocó, pero fue un ex, Maxime Langner, quien abrió la lata. El delantero, cedido el verano pasado por los thüringischen, remató dentro del área pequeña un centro medido de Stanley Ratifo (37'). El silencio local duró lo que un suspiro: Caciel, desmarcado en la frontal, empató con un zurdazo que se coló junto al poste derecho de Paul Bergmann cuando el árbitro añadía el primer minuto.

Caciel repite, seidel responde

Caciel repite, seidel responde

La segunda mitad fue un monólogo de visitante hasta que el balón rodó hacia Julius Hoffmann. El mediocampista resbaló en el césped recién regado, Caciel robó y desde 22 metros clavó el segundo. El balón besó el palo interno, la grada local estalló y la BSG pareció despertar. Alexander Schmidt refrescó el ataque con doble cambio, pero el peligro llegó por la vía aérea: Seidal probó suerte desde la izquierda y encontró el 2-2 definitivo (70').

Desde ahí, Leipzig apretó, dispuso de un cabezazo de Jonas Wolf al larguero (78') y un mano a mano de Ratifo que Lorenz Otto resolvió con la cara (86'). Rot-Weiß, contraatacando con el corazón, pudo incluso ganar cuando Timmy Thiele se plantó solo, pero Bergmann cerró el ángulo con la rodilla. Pitido final y tablas que saben a poco para ambos: los locales estrenan un punto tras dos derrotas seguidas; los visitantes alargan a seis su racha sin vencer en Erfurt desde la refundación del club.

La tabla no miente: RWE se queda a cuatro del ascenso, Chemie a siete del descenso. La lucha en la Regionalliga Nordost está más viva que nunca y la próxima jornada podría dejar nuevos heridos. Por hoy, en la Blumenstadt, la justicia se vistió de empate y todos se fueron con el sabor de lo que pudo ser y no fue.