Barça plantea un plan b si rashford se escapa: abde y virgili en el radar

Marcus Rashford se despidió ayer en la Ciudad Deportiva con un gesto que en el Joan Gamper ya interpretan como posible adiós. El 30 millones que exige Manchester United para hacer efectiva la opción de compra se antojan un muro para la tesorería azulgrana. La directiva, sin embargo, no espera con las manos en los bolsillos: ha perfilado dos fichajes low cost que devolverían el golpe a la Premier y el sentimiento a la grada.

El primer nombre en la libreta de Deco suena a regreso. Ez Abde, lateral zurdo con olor a desmarque, militó en el filial hasta 2023. El Betis pagó 7,5 millones por él; ahora, con una cláusula de reventa del 20 %, Barça podría repescar al marroquí por apenas seis millones. Su velocidad desequilibrante y la química con Lamine Yamal en la banda izquierda convencen al cuerpo técnico. «Es un cuchillo que conoce el vestuario», reconoció un miembro del staff tras el entrenamiento del miércoles.

Jan virgili, la apuesta de futuro que ya entrena en la mente de xavi

Jan virgili, la apuesta de futuro que ya entrena en la mente de xavi

El segundo candidato es Jan Virgili, extremo diestro de 19 años que explotó esta temporada en Mallorca. El catalán suma cuatro asistencias en LaLiga y un gol que valió tres puntos en Son Moix. Su contrato, blindado hasta 2030, incluye una cláusula de 15 millones, cantidad que Barça cree rebajar hasta los 10 si incluye una cesión con opción obligatoria tras lograr un mínimo de partidos. Virgili, formado en la Masia, sueña con vestir la camiseta que ya defendió en juveniles. «Volvería corriendo», confesó a su entorno tras la última convocatoria con la sub-21.

La economía dicta sentencia. El club blaugrana cerró el ejercicio con 55 millones de déficit; gastar 30 en Rashford supondría sacrificar el fichaje de un mediocentro que también reclama Xavi. La directiva opta por el pragmatismo: dos perfiles por el precio de uno. El mensaje interno es claro: «Si el United no baja, cerramos el capítulo Rashford en junio y abrimos la puerta a los nuestros».

Mientras tanto, Rashford sigue entrenando con la serenidad de quien sabe que su valor no devalúa. En el césped del Spotify Camp Nou, los aficionados aún vitorean su nombre. Pero el reloj corre y el mercado no perdona. La próxima semana, cuando finalice la liga, Barça deberá elegir entre el galán inglés o la apuesta dual que ya tiene lista en el túnel de vestuarios. El desenlace, como el balón que pica en el área, aún está en el aire.