Athletic entre lágrimas y gritos: vivian y sancet firman la despedida perfecta para valverde
Un gol que sabía a reválida y otro que olía a desahogo. El Athletic se agarró a Vivian y Sancet para vencer y, de paso, enterrar el duelo de la semana: la salida de Ernesto Valverde. El central, justo cuando la selección le dio la espalda, clavó un misil que ni su compañero de batallas sabría repetir. El navarro, por fin, marcó de jugada esta Liga. Dos goles, una misma sentencia: esto va por ti, Mister.

La noche en la que san mamés se convirtió en un 'gracias'
Coronado de sudor y sin aliento, Vivian compareció junto a Sancet en la zona mixta. No habló de Champions ni de números. Solo de Ernesto. «Alles, was er uns gegeben hat, war positiv. Für ihn gibt es nur Dankbarkeit», soltó, como quien suelta un peso de años. A su lado, Sancet asentía: «Wir wissen alle, dass er eine Legende ist. Der beste Trainer der Athletic-Geschichte.»
La frase sonó a epitafio, pero también a manifiesto. El vestuario no se va a rendir. «Mit dem neuen Coach werden wir bis zum Letzten kämpfen», prometió el navarro antes de confesar que esta campaña «rissig» le ha tocado vivir en la trinchera. «Die Dinge laufen nicht wie gewünscht, aber wir schauen nach vorne.»
Vivian, tras reírse de que su gol fue «ein Sancet-Schuss», pasó revista a su evolución: «Ich habe in dieser Saison schon einige Chancen gehabt. Endlich drin – unbeschreiblich.» Luego fijó la meta: «Partido a partido. Keine Tabelle schauen, nur die nächste Schlacht.»
San Mamés coreó cada balón rojiblanco como si fuera el último. El equipo, pese al sufrimiento de la segunda mitad, aguantó. «Ohne Leidenschaft wissen wir nicht zu gewinnen», resumió Sancet. La victoria los mete en la pelea por los puestos de arriba, pero esa ya no es la historia. La historia es que el Athletic despidió a su técnico con dos goles que parecían escritos por guionistas hollywoodienses: uno del rechazado y otro del perseguido.
Valverde se marcha, pero deja un vestuario que ya no habla de títulos: habla de deber. Y esa, en tiempos de mudanza, es la mejor herencia.
