Sainz y alonso invaden mónaco: la fórmula e se viste de gala con medio paddock de f1 en la grada

Mónaco huele a gasolina, pero se come electricidad. Este sábado, mientras los monoplazas de la Fórmula E silban por el trazado del puerto, la grada VIP parece un paddock de la Fórmula 1 desbandado: Carlos Sainz pasea la camiseta de Jaguar, Fernando Alonso aterriza mañana como invitado de honor y hasta Gabriel Bortoleto aprieta la mano a su paisano Felipe Drugovich. Glamour a tope, sí, pero también un mensaje: la categoría eléctrica deja de ser el primo raro del motorsport.

De la mano de da costa a la de longo: cómo se teje la red

La invitación de Antonio Félix Da Costa a Sainz no fue un simple gesto de cortesía. El portugués necesitaba que alguien de peso legitimara la carrera ante los patrocinadores y el español, sin compromiso este fin de semana, aceptó a cambio de un test privado con el Jaguar I-Type 6 en Berlín. Doble negocio: imagen para la F-E y datos de pilotaje para Sainz, que sigue negociando su futuro más allá de 2025.

El caso de Alonso es distinto. Alberto Longo, cofundador del campeonato, le ha prometido acceso total al box de DS Penske y un asiento en la mesa de dirección de carrera. Por qué tanta generosidad con el asturiano. Dos de sus pupilos en A14 Management, Max Günther y Pepe Martí, luchan por el top-5 del campeonato. Longo quiere que Alonso regrese a la categoría… como propietario. La operación: comprar una licencia y desembarcar en la temporada 2026 con un equipo satélite de Aston Martin.

La cifra que callan en el box

La cifra que callan en el box

Nadie lo dice, pero todos lo susurran: el paddock de la F-E ha facturado este fin de semana 1,8 millones de euros solo en derechos de hospitality. Cada uno de los 22 invitados VIP paga 35.000 € por tres días de champán, pit walk y foto con el trofeo. Dinero fresco que permite a los equipos cerrar el agujero del aumento de costes por los nuevos neumáticos Michelin que estrenan en Mónaco. La ecuación es brutal: si Alonso posa con la corona de vencedor, el valor de exposición para el campeonato ronda los 4,3 millones en redes sociales en las primeras 24 horas. Ahí es nada.

La carrera arranca mañana a las 15:00, justo cuando el asturiano aterrice en el helipuerto del casino. Si Günther sube al podio, escuchará el himno alemán con Alonso al fondo, sonriendo. Porque en el fondo, esta función deja de ser un simple espectáculo: es la antesala de un asalto mayor. La Fórmula E ya no mendiga atención; la compra. Y factura.