Misa rodríguez se queda sin zamora: el banquillo le arrebata el premio con 0,61
208 partidos vestiendo la elástica del Real Madrid y un coeficiente de 0,61 goles por encuentro: números de oro que este domingo se volvieron inservibles. Misa Rodríguez vio el Sevilla-Real Madrid desde el banquillo y, con ello, perdió la opción de revalidar el Premio Zamora. Le faltan cuatro partidos para alcanzar los 22 exigidos; el club solo tiene tres. Cuenta atrás imposible.
La norma que deja fuera a la capitana
El reglamento de la Liga F es tajano: hay que jugar al menos el 65 % de los minutos para entrar en la clasificación. La meta canaria acumula 18 choques, once tantos encajados y el mejor promedio de la competición. Pero sin actuar en la jornada 27, la matemática se ha vuelto contra ella. Quesada prefirió a Merle Frohms, recuperada tras su lesión, y blindó la portería alemana de cara al próximo curso. El mensaje es claro: el futuro ya no pasa por Misa.
La decisión deja al Zamora en manos de diecéis porteras. Julia Arrula (Real Sociedad) lidera la tabla con 0,90; le siguen Lola Gallardo (1,35) y Laura Sánchez (1,37). Ninguna baja del 1,00; todas por detrás del 0,61 que ya no vale. El galardón que Misa ya besó en 2021 y 2023 se le escapó en el último tramo sin que el vestuario blanco pudiera hacer nada.

Un adiós que se huele en valdebebas
El contrato de la guardameta expira el 30 de junio. Las negociaciones se enfriaron hace meses y el club no ha movido ficha para retenerla. La suplencia de este fin de semana suena como despedida anticipada: seis años, dos Zamoras y un hueco en la portería que Frohms parece dispuesta a ocupar de forma definitiva. El capitán sin brazalete en el césped es, ahora, una jugadora sin premio y, probablemente, sin equipo.
El golpe llega en plena ventana internacional. Spain se enfrentará a Inglaterra en Palma y a Islandia en Reikiavik para cerrar la fase de grupos del Mundial 2027. Jorge Vilda, o quien le sustituya, tendrá que valorar si una portera sin ritmo de competición puede ser titular en eliminatorias de tal calado. El banquillo del Real Madrid puede acabar pesando también en la selección.
El domingo, mientras sus compañeros celebraban un gol sin importancia en la tabla, Misa abrazó el banquillo con la mirada perdida. El Zamora se quedó en la grada. Y el Madrid, sin nada que jugarse, dejó escapar la ocasión de despedir a su jugadora más fiel con el broche que su palmarés merecía. A veces los números mienten; esta vez, el 0,61 fue demasiado poco.
