Donovan explota: banks rechaza a ee.uu. y la guerra por su pase se desata

Landon Donovan no da crédito. El astro histórico de la selección estadounidense ha estallado en el micrófono de Unfiltered Soccer tras conocer que Noahkai Banks, el jugador que más ilusión generaba en el panorama yankee, ha vuelto a decir que no a Mauricio Pochettino. «Cuando alguien no quiere vestir tu camiseta, adiós y buena suerte», ha bramado el ex capitán, 157 veces internacional, en una diatriba que suena a cierre de puertas.

El talento de 1,93 m que mira a europa

Banks nació en Hawái, hijo de madre alemana y padre militar estadounidense. A los ocho años aterrizó en Baviera y desde 2015 forma parte de la fábrica del FC Augsburg. Esta temporada acumula 22 partidos en la Bundesliga, con un gol y una asistencia que esconden un despliegue físico y técnico que entusiasma a los scouts de la Mannschaft. Su pasaporte dual le permite soñar con otra bandera y, de momento, la estadounidense no convence.

La federación de EE.UU. le citó por primera vez en septiembre, pero Pochettino no le dio ni un minuto ante Japón. El mensaje llegó tarde: Banks ya medita un giro germano. «Estoy decidiendo. Tengo una carrera larga por delante y no quiero dejarlo todo en un solo torneo», dijo a finales de febrero, refiriéndose a la Copa del Mundo 2026 que organizarán EE.UU., Canadá y México. La frase suena a despedida silenciosa.

Donovan pide radicalidad: «dejen de suplicar»

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El ex del Bayern y del Leverkusen no se anda con medias tintas: «Parece que estamos rogando. Y eso es una mierda». Su argumento es claro: si un jugador duda, la federación debe pasar página. «No estoy enfadado con él, pero ya no me interesa. Que tome su decisión y listo», ha sentenciado, poniendo el foco en Matt Crocker, director deportivo de la US Soccer, como responsable de cerrar el culebrón.

El daño colateral es emocional: EE.UU. perdió a Giuseppe Rossi, a Neven Subotić y casi a John Brooks por culpa de dudas similares. Ahora temen repetir la historia con un futbolista que, físicamente, parece diseñado en un laboratorio de soccer moderno: rápido, diestro, dominio aéreo brutal y sangre fría ante la portería.

Augsburg gana, ee.uu. pierde

Augsburg gana, ee.uu. pierde

Mientras el debate estalla en podcasts y redes, el FCA disfruta de un titular intocable. El club bávaro ha renovado a Banks hasta 2027 y le blinda con una cláusula que ronda los 25 millones de euros. El jugador, tranquilo, se concentra en salvar al equipo del descenso y en esperar la llamada de Julian Nagelsmann, seleccionador alemán que ya ha sondeado su entorno.

La próxima semana Banks entra en la lista preliminar de la DFB para los amistosos de marzo. Si finalmente aparece, Donovan tendrá que tragarse sus palabras y EE.UU. empezará a buscar otro ídolo. La lucha por el talento global no entiende de pasaportes: solo de convicciones. Y, por ahora, la de Banks huele a cerveza bávara y no a hamburguesas de Ohio.