Berrettini demolió a medvedev en montecarlo: 6-0, 6-0 en 50 minutos

El italiano Matteo Berrettini descerrajó un doble bagel al número 10 del mundo, Daniil Medvedev, y se plantó en octavos del Masters 1000 de Montecarlo con un partido que duró menos que la cola del autobús del circuito.

La pista central se convirtió en escenario de pesadilla para el ruso: 50 minutos de juego, 14 errores no forzados en el primer set y un segundo saque que parecía invitado de piedra. Berrettini, en cambio, parecía entrenar contra una pared: 11 winners, cero break points en contra tras el game inicial y una calma que helaba.

El game que lo cambió todo

El 1-0 fue un trailer de tensión: 30-0, un drive abierto al canto, dos fallos seguidos y break point. Salvó con un primer servicio y un intercambio de fondo que hizo crujir las rodillas de Medvedev. A partir de ahí, el ruso se desconectó del planeta. Rompió su raqueta contra la arcilla, la lanzó a la lona, la volvió a golpear hasta partir el marco. El público, entre atónito y burlón, cantó olé con cada estampida del arma de carbono.

Berrettini no se dejó llevar por la farsa. Mantuvo la línea de fondo, castó con el revés cruzado y cerró con un 6-0 6-0 que ya estaba escrito en el aire cuando Medvedev falló su tercera derecha seguida al fondo. Fue la primera vez que el italiano inflige dos donuts en un partido profesional; para el ruso, la derrota más dura de su carrera.

El mensaje en la cámara que explica todo

El mensaje en la cámara que explica todo

Tras el último punto, Berrettini se acercó a la lente y escribió con el dedo: “Scusa Carlo V.”. Es un guiño a Carlo Verdone, actor y amigo de Medvedev, a quien el tenista ruso había mencionado en entrevistas previas. Un gesto de ironía italiana que resume el humor con el que el romano se tomó la debacle ajena.

El siguiente rival será João Fonseca, el brasileño de 19 años que acaba de fulminar a Arthur Rinderknech. Si el joven fenómeno piensa que va a encontrar al Berrettini tembloroso de los últimos meses, se equivoca: el italiano acaba de recordar al planeta por qué fue top-10 y por qué Montecarlo huele a polvo de ladrillo y a gloria resucitada.

Con este triunfo salta del puesto 112 al 87 y despacha su primera victoria ante un top-10 desde que venció a Zverev en el mismo escenario hace exactamente un año. El fantasma del descenso se esfuma, la ilusión regresa y la arcilla sigue siendo tierra de segundas oportunidades.