Bayern demoliert dortmund 6:0 y lewandowski ejecuta a su ex

Christian Schneider desde TSV Pelkum Sportwelt – 31. März 2018, Allianz Arena. El reloj marcaba el minuto 5 cuando Robert Lewandowski recibió de espaldas, se giró y clavó el balón en la escuadra. Fue el primer puñal. Faltaban 85 minutos para el asalto definitivo, pero el BVB ya sangraba. El 6:0 final no es una cifra, es una cicatriz que aún duele en Dortmund.

El día en que heynckes desmontó el rompecabezas negro

Jupp Heynckes apostó por un 4-1-4-1 que parecía 2-3-5 cuando el Bayern atacaba. Joshua Kimmich se coló de interior, James Rodríguez se convirtió en falso extremo por la derecha y Thomas Müller aparecía entre líneas como un fantasma. El BVB, entrenado por el interino Peter Stöger, saltó al campo con cinco defensores y la consigna de contener. La presión alta del Bayern los ahogó: perdieron 18 balones en la primera media hora, siete en su propio tercio.

Lewandowski necesitó tres toques para anotar el 1-0, dos para el 4-0 y uno solo para el 6-0. Hat-trick de alemán: frialdad, timing y odio contenido contra quien le dio el salto al élite. El polaco no celebró. No hizo falta. La grada lo hizo por él.

Los números que dortmund querría borrar

Los números que dortmund querría borrar

31 de marzo de 2018, 18:30 h. La temperatura en el césped rondaba los 12 grados, pero el calor goleador fue incandescente. El Bayern disparó 21 veces, 13 entre los tres palos. El BVB, solo 5. Roman Bürki detuvo 7, sufrió 6. Mario Götze, que saltó en el 60', rozó la anestesia con un cañonazo al poste. Fue el único momento en que el balón no besó la red muniquesa.

Franck Ribéry anotó el 5-0 en el 45+1 con un caño previo a Marc Bartra. El francés cumplía 35 años dos días después. Regalo adelantado. James Rodríguez, que llegó cedido por el Real Madrid, selló el 2-0 con un derechazo cruzado que dejó sentado a Ömer Toprak. Fue su quinto gol en la Bundesliga, el más humillante.

La herida que aún late

La herida que aún late

El 6:0 no es el resultado más abultado entre ambos –en 1971 el Bayern ya ganó 11:1–, pero sí el más demoledor en la era moderna. Aquella noche el BVB cayó a 19 puntos del líder. El título se escapó. Para Lewandowski fue su tercer hat-trick contra su exequipo en 13 enfrentamientos. La estadística duele más que la tabla.

Desde entonces, Dortmund ha cambiado de entrenador, de filosofía y de estadio parcialmente, pero cada vez que regresa a Múnich resuena el eco de ese 31-M. Los jugadores actuales no lo vivieron, pero los aficionados nunca olvidan. El fútbol a veces es memoria y cicatriz. Y esta cicatriz sigue abierta.